El PSOE de Madrid y el PSOE de Bergondo circulan por vías diferentes, como trenes con destinos distintos sin escuchar a los vecinos afectados yendo por libre, y así le va a Bergondo.
Ni siquiera el partido amigo escucha a su Alcaldesa ni a sus socios de gobierno. Cómo ya ocurrió con las obras de la rotonda de la NVI, una lindeza de obra.
Esta vez tampoco se le puede echar la culpa al Partido Popular ni a la Xunta.
Ellos mismos se han liado por no estar en lo que hay que estar: el interés común de los vecinos y los usuarios.
Así es imposible avanzar y dar soluciones eficaces y coherentes.