Denuncian el desastroso estado de la vía tras los trabajos, con accesos impracticables, pendientes peligrosas, zonas sin rematar y problemas de drenaje
- El PP de Culleredo critica la dejación de funciones del alcalde Rioboo y exige que no se recepcione la obra sin corregir antes todas las deficiencias
- Los trabajos, con más de 2,3 millones de inversión y años de retraso, siguen sin cumplir criterios mínimos de calidad, funcionalidad y seguridad
La portavoz del PP de Culleredo y diputada provincial, Izaskun García, reclamará una solución a la Diputación de A Coruña ante el mal estado en el que se encuentra la carretera provincial DP-0510, en el tramo que une Confurco con Orro, tras las obras de renovación y ampliación de la vía realizadas por la institución provincial. García actúa ante la
pasividad del alcalde, José Ramón Rioboo, quien, una vez más, no ejerce su papel de responsabilidad institucional en defensa de los intereses del municipio. "Es lamentable que hayan tenido que ser los propios vecinos quienes acudan al Partido Popular para que alguien los escuche. El alcalde debería ser el primero en defender a esta parroquia, pero, una vez más, ha optado por mirar hacia otro lado. Asumimos ese papel porque alguien tiene que dar la cara", afirmó García.
Los trabajos en la carretera DP-0510 se ejecutaron bajo el Plan de Investimento en Vías Provinciais (PIVP) de la Diputación coruñesa del año 2017, aunque las obras no se completaron hasta el pasado mes de noviembre, después de varios años de parálisis. El proyecto incluía el ensanche de la calzada, la mejora del trazado, la construcción de una senda peatonal y la renovación de la red de saneamiento. En total, se invirtieron más de 2,3 millones de euros, incluyendo una modificación del proyecto en 2023 con un sobrecoste de 230.000 euros, debido a que las condiciones del terreno no se correspondían con las previstas inicialmente.
Una obra millonaria que no responde a las necesidades
A pesar del presupuesto invertido y del largo plazo de ejecución, la obra sigue generando un profundo malestar entre los vecinos, que han trasladado al grupo municipal popular sus protestas por deficiencias visibles en la ejecución. Las quejas, recogidas durante la campaña “Rúa a rúa, escoitando”, impulsada por el PP para conocer las demandas del concello, reflejan una obra inacabada y con serios problemas funcionales: accesos mal ejecutados, rampas con pendientes excesivas, entradas a fincas imposibles de usar, cunetas sin terminar, vegetación invadiendo aceras y hasta tuberías mal colocadas que no drenan correctamente el agua de lluvia. Especialmente grave es la situación frente a las pistas de tenis, donde los vehículos rozan al entrar por la pendiente mal diseñada, o el caso de una finca donde los cables eléctricos cruzan ramas de eucalipto sin la debida protección. “Los vecinos de Orro han sufrido un gran retraso en la ejecución de esta obra y ahora se encuentran con todas estas deficiencias que no pueden ni deben ser ignoradas”, señala la portavoz popular.
Los vecinos también reclaman la instalación de marquesinas en paradas escolares, mejoras estéticas como el pintado de pasos de peatones y de la nueva rotonda, así como la colocación de bancos y barandillas para garantizar la seguridad de los peatones en zonas con desniveles.
Antes de recepcionar, hay que corregir
Por todo ello, Izaskun García solicitará una reunión urgente con los responsables de infraestructuras de la Diputación coruñesa y exigirá que no se recepcione la obra de la carretera
hasta que todas las deficiencias estén corregidas. Además, ha recordado que actuaciones tan costosas deben responder a criterios de utilidad, seguridad y calidad, algo que claramente no se ha cumplido en este caso. “No se puede dar por buena una intervención que sigue generando molestias, inseguridad y descontento. La Diputación debe asumir su responsabilidad y exigir a la empresa adjudicataria que corrija todas las deficiencias”, remarcó García.
Imágenes: Archivo - Cedidas




