Lo que de verdad urge es mantener todas las instalaciones públicas y todos los servicios y no esperar a que se pudran o se estropeen para que ya no quepan las labores de mantenimiento sino que haya que sustituirlos. Y claro, pedir por elevación a otra Administración que lo haga.
El pabellón viene registrando problemas eléctricos, teniendo que suspender o retrasar actividades y partidos por culpa del mal estado de la instalación que, como a otras muchas instalaciones y redes, no se les presta atención.
Eso sí, se tira el dinero -por millones de euros- en nuevas instalaciones que después veremos en qué condiciones se mantienen.