Este acto de criminal delincuencia -porque amenazar con una pistola es un delito- no obtuvo el correspondiente castigo porque imperó la ley del silencio de la empresa, por la cuenta que le traía, y de su operario, al peligrar su empleo. Tuvieron que tragar.
Pero estas son las formas del sujeto amoral que lleva gobernando Oleiros más tiempo del que Franco gobernó España, y enriqueciéndose mucho más que este último.
Es comunista y castrista, es especulador, es facilitador y, como ha quedado acreditado a lo largo de los más de 40 años que lleva en la poltrona, carece del más mínimo escrúpulo.