La Xunta es la primera interesada en que todo lo referente a la senda litoral se desarrolle con la máxima celeridad pero, desgraciadamente, no todo depende de la Xunta y Gelo lo sabe, o debiera saberlo.
Desde marzo la Xunta está pendiente un informe de Costas del Estado ,del que no habla.
Pero milagro hoy con su protesta ese informe ha llegado a la Xunta.
Es tal la fijación enfermiza que tiene con el Gobierno autonómico que mete miedo.
No duda en mentir en su afán de desahogo y de darle aire al gobierno de Pedro Sánchez - a los socialistas de Oleiros los odia más que al PP- al que admira. Ejemplos recientes hay varios, se queja de cómo están las carreteras de la Xunta y cuando la Xunta se pone a arreglarlas también se queja. Quiere el paso de cebra en O Couto y cuando se le ofrece lo impide. Y como paradigma de su enfermiza deriva , el autobús que tiene aparcado en Perillo ,en zona donde está prohibido hacerlo y que lleva alli ya unos meses.