El fango en el parking, bueno, a lo mejor se podría evitar si se cambiase por un pavimento resistente.
Pero ese puente a todas luces inconsistente, esa charca sin una barandilla o el regato cegado por los matorrales y por ello convertido en trampa, son tres elementos que habría que abordar inmediatamente antes de que alguien se lleve un buen susto o algo peor.