Son, indudablemente, situaciones impredecibles, pero que desgraciadamente cada cierto tiempo se repiten. No es culpa de nadie y es de todos. Tenemos que arbitrar medidas que eviten estás tristes situaciones y tutelen y protejan a aquellas personas que, por el motivo que sea, "desconectan" de la sociedad en la que viven. Es lamentable que esto ocurra en un municipio con tantos medios como el nuestro y que, además, se pongan de manifiesto la carencia de medios para abordarlas.