Que por fin se dedique una partida del capítulo VI -inversiones- a mantener o reponer algo en el concello es una novedad que ronda el milagro.
Estos días sale el agua turbia y, por lo tanto, contaminada. Pero pasará. Si no pasase, lo pondríamos de manifiesto del pleno de fin de mes. Pues después de estar rogando durante décadas para que estas canalizaciones que precisaban de sustitución - entre otras cosas por razones sanitarias y vamos a dejar al margen la enorme factura de más de 400.000 euros anuales en agua que se perdía-, nos han escuchado.
Aún quedan muchos tramos que sustituir pero este es un comienzo.