¡Qué injusticia! Procesado por tirar un inmueble protegido. Un inmueble ruinoso. Bueno..., que dejó arruinar durante meses... y años... Un inmueble que no encajaba en la Unidad de actuación prevista por el Plan General en esa esquina (meses antes el documento urbanístico preveía su eliminación). Un inmueble que el panfleto "Vivir en Oleiros" hacía desaparecer con el fotomontaje que vendía cómo iba a quedar la "esquina" tras la demolición de la casa.
En definitiva, Casa Carnicero estaba sentenciada desde el minuto uno, sentenciada por una nueva operación urbanística a ejecutar por el sistema de compensación. Ay Dios!! Que nadie piense mal! Nada tuvo que ver que la presidenta de esa Junta era la hermana de García Seoane.
Pero al final todo será un atropello, una maniobra judeo-trumpista contra su persona, una maquinación para sacar del medio a un Ángel, el ángel que más propiedades tiene acumuladas en Oleiros, el Ángel que no se ha preocupado de resolver los problemas del municipio sino de los promotores. El Ángel prestidigitador que mientras facilita el ladrillo y la saturación de coches, le echa la culpa de los problemas que causan a las demás administraciones.
Y lo triste es que son muchos los engañados todo el tiempo, aunque cada vez unos pocos menos...
Imagen:Cedida




